El 13 de diciembre de 1971, Rubén Luís Di
Palma se quemaba su mano izquierda al intentar bajar del primer Berta LR de SP
con motor V8 construido por el propio Berta, que ardía en llamas en el Oscar
Cabalén de Alta Gracia. Oreste había hecho la primera puesta en pista del auto
el día anterior, y Di Palma, que era el piloto número uno del equipo con el que
pensaban correr los 1000 km de Buenos Aires el 8 de enero, fue el encargado de
la primera prueba intensiva del prototipo. Pero al momento de entrar en el
habitáculo, Luis descubrió que había llevado los dos guantes de la mano
derecha, así que decidió salir a pista con una sola mano protegida contra el
fuego.
