La posibilidad
que la Formula 1 vuelva a la Argentina resurgió y se instaló. Por ahora la
información es escueta. La verdad es que hay un grupo que está trabajando en
silencio, entre privados y funcionarios del gobierno de la Ciudad, secreto que
se rompió cuando se produjo la visita de Charlie Witing, encargado de Seguridad
de la categoría, quien vino al país a recorrer el autódromo de Buenos Aires
para evaluar cuáles serían los arreglos prioritarios que necesita el viejo
coloso de la Avenida Roca para aginarse y eventualmente recibir a la F-1.
